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SANTO DOMINGO.- Hasta el momento, ninguna de las propuestas
que se han anunciado sobre proyectos turísticos en Bahía de las Águilas ha sido
presentada formalmente a la Secretaría de Medio Ambiente para su
evaluación.
Daneris Santana, director de Áreas Protegidas y
Bio-diversidad de esa institución, explicó, sin embargo, que esa dependencia
está dispuesta a evaluar cualquier proyecto que se le presente para el
desarrollo turístico de Bahía de las Águilas, para determinar el impacto que el
mismo pueda tener sobre esa área.
“Hemos visto a través de los medios de
comunicación propuestas, opiniones de ecologistas y de inversionistas del sector
privado que se refieren a las intenciones que tienen de utilizar esos espacios”,
dijo Santana al ser consultado por EL DÍA.
Desde hace unos años hay
cierto nivel de consenso entre ambientalistas y desarrollistas, y en la sociedad
de Pedernales, en sentido general, en cuanto a que se puede aprovechar las
condiciones del sitio, añadió el funcionario
medioambiental.
Desarrollo sostenible
Medio Ambiente
siempre ha estado de acuerdo con el desarrollo sostenible de los recursos
naturales, explicó Santana.
La discusión ha girado sobre cómo hacerlo.
Algunos, como la Academia de Ciencias, la UASD y el proyecto Araucaria, han
ofrecido su opinión.
Hasta ahora, la propuesta de mayor consenso es la
que plantea que a lo largo de más de 10 kilómetros de playa que hay desde Cabo
Rojo hasta Pedernales se pueden desarrollar proyectos hoteleros importantes, en
tanto que Bahía de las Águilas, de unos cinco kilómetros de extensión, quedaría
reservada como área protegida, donde se permitiría la visita por tierra o por
mar.
“Por supuesto, el área tiene que seguir siendo área protegida con un
uso regulado”, recalcó Santana, tras asegurar que Medio Ambiente tiene eso bien
claro.
La gente podría ir, como lo hace con la isla Saona, adonde la
gente va desde Bayahíbe, se baña, practica buceo y por la tarde retorna a sus
hoteles, indicó.
Una modalidad así sería la adecuada para Bahía de las
Águilas, ya que esta seguiría siendo el núcleo de cualquier proyecto turístico
que se desarrolle en Pedernales.
El funcionario abogó por un uso racional
y sostenible de los recursos naturales de la zona para mitigar la pobreza de la
población. Pero advirtió que un uso intensivo de Bahía de las Águilas sería
fatal para una serie de especies endémicas.
La zona es tan frágil y la
compactación de la arena es tan débil que el uso intensivo dañaría la playa, por
eso se precisa de un uso controlado, gradual, apuntó.
Modelo
incluyente
A juicio de Santana, en la zona de Pedernales, donde más
de la mitad de la población vive en la pobreza, se precisa de un modelo de
desarrollo incluyente, que involucre a la gente.
Señaló que la Ley sobre
Áreas Protegidas contempla un uso racional y sostenible de los recursos
naturales.
Contempla también la necesidad de que los recursos naturales,
tanto dentro como fuera de las áreas protegidas, contribuyan de manera
significativa a la mitigación de la pobreza, a la generación de riquezas para
las comunidades en que se encuentran y para todo el país, generando los bienes y
servicios que demanda la población, como son agua, purificación del aire;
proveer agregados y madera para la construcción; suelos para la producción
agrícola y fibra para textiles.
La función de Medio Ambiente es proteger
esos recursos para que puedan seguir aportando los bienes que demanda la
gente.
Las áreas protegidas son los bancos que tiene el país, donde se
almacena la reserva de recursos que garantiza la estabilidad de los sistemas
naturales y para garantizar que las futuras generaciones también puedan contar
con fuentes de agua y otros recursos.
A tales fines, Medio Ambiente está
construyendo facilidades para los visitantes a la playa, como baños, áreas para
picnic, vigilancia, para evitar que no se dañe el área, y también para
garantizar la seguridad de los bañistas, aunque los trabajos están
paralizados.
Asimismo, se están construyendo embarcaderos, para mayor
facilidad de quienes visitan la playa a bordo de pequeños botes.
Además,
Medio Ambiente trabaja en la capacitación de los lugareños para que ofrezcan un
servicio de calidad a los visitantes.
Para Santana, la participación de
la gente en la preservación de los recursos naturales es fundamental, porque
sólo de esa manera se logra un desarrollo sostenible de las áreas
protegidas.
No descartan
Medio Ambiente no descarta ninguna
propuesta sin evaluarla acorde con lo que establece la ley 64-00.
En los
últimos años se ha hablado de la posibilidad de que inversionistas extranjeros
desarrollen allí proyectos turísticos de cierta envergadura.
En 2006,
el secretario de Turismo informó que un grupo de inversionistas de la empresa
Mogador estaría dispuesto a invertir unos US$600 millones en Bahía de las
Águilas. Recientemente, el Gobierno anunció que empresarios canadienses estaban
interesados en desarrollar un proyecto en esa paradisiaca playa. Pero hasta
ahora en Pedernales no se ha visto ni el primer centavo.
Fuente: Eldia.com.do
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