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Los Haitises peligra por invasión |
 Si el Gobierno no mete su mano, Los Haitises dejarán de ser la reserva
natural que ha sido hasta ahora. Como si jugaran a una combinación criminal,
campesinos sin tierra y militares de alto rango depredan, queman y siembran sin
contemplación en esa gran reserva natural.
En las comunidades Vara de Capá, Gonzalo, Carmona, Juan Sánchez y
Majagual, en la provincia Monte Plata, pocos se atreven a hablar del
tema.
Los que se arriesgan lo hacen con discreción y mirando a su alrededor, como
si temieran comentar algo que los involucre.
“En estos días, un guardia sacó a pescozones a un hombre, dizque porque
se metió en sus terrenos”, explica Presbiterio Olivo, un campesino del batey
Sabana Larga, que sobrevive de la agricultura doméstica y el ordeño de unas
pocas vacas.
Olivo alude con su comentario a una gran porción de tierra que bordea
la comunidad donde –aseguró- vive desde hace 50 años. El solar de este labriego
colinda con el territorio que dice fue ocupado por un militar, al que nunca
llamó por su nombre.
“Por aquí nadie ha comprado tierra legalmente. Toda esta tierra era del CEA
(Consejo Estatal del Azúcar) y del IAD (Instituto Agrario Dominicano)”,
precisa.
En el batey Sabana Larga residen 53 familias que tienen décadas
habitando esa zona. Sus residentes, personas humildes a quienes poco les falta
para ser considerados indigentes, invadieron esos terrenos obligados por la
necesidad de hallar un lugar donde asentar a sus familias.
Nunca imaginaron estos ocupantes que la construcción de la Autopista
del Nordeste, que comunica Santo Domingo con la provincia Samaná, despertaría la
codicia de gente de gran poder económico, que ahora visualizan esos campos como
terrenos idóneos para construir lujosas casas campestres o sembrar frutales,
productos agrícolas y árboles maderables.
“Ahora nos quieren sacar de aquí, pero es que aquí nadie ha comprado
nada. Si nos van a sacar, tendrían que sacar a los militares que también tienen
tierra”, expresa Adriano Jorge Antigua, vecino del señor Olivo.
Este hombre revela que algunos de esos militares se adueñaron de esos
terrenos en iguales condiciones que ellos, pero que muchos se las ingeniaron y
lograron titular las tierras ocupadas de manera ilegal.
Algunos campesinos, como Félix Heredia, tienen ya 50 años en esas
propiedades sin haberse interesado siquiera en regularizar la tenencia de las
tierras donde actualmente viven con su familia.
“Aquí, cuidamos nuestros animalitos y hacemos trabajitos. Nunca ha
venido el Gobierno a sacarnos”, expresa Heredia.
Afirman Es “mucha” la tierra ocupada
Los lugareños aseguran que entre Vara de Capá y Sabana Larga hay militares
“poderosos” que tienen “mucha” tierra ocupada. “Esa tierra, ninguna tiene
papeles. Yo no sé si es que ellos (los militares) han comprado allá arriba, pero
están metidos por ahí. Hay muchos generales y coroneles metidos por ahí”,
asegura Manuel Chalas, de la comunidad de Majagual.
Las tierras que según versiones son arrebatadas a Los Haitises por
oficiales, están sembradas de maíz y plátanos, generalmente.
En otras zonas, se advierten grandes guayabales y plantas silvestres que
están siendo talados, amontonados y quemados para acondicionar sus terrenos y
convertirlos en fincas modelo.
Los campesinos también tienen sus pequeñas porciones de tierra, solo que a
ellos les resulta más trabajoso habilitarlas con fines de siembra.
Las condiciones de vida en las comunidades y bateyes que habitan en tierras
pertenecientes a esa reserva natural contrastan con las atractivas fincas de los
alrededores. La diferencia se percibe a leguas.
Fuente: Elcaribecdn.com.do
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