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PEDERNALES.- Porción del paraíso en la tierra, majestuoso regalo de la naturaleza, belleza sin igual.
Sea
cual sea el calificativo que usted elija, de seguro se quedaría corto
al momento de describir ese hermoso lugar llamado Bahía de las Águilas.
Los
más de cinco kilómetros de playa con unos cinco pies de profundidad y
una arena tan blanca y tan fina como harina, hacen de Bahía de las
Águilas un espacio sencillamente fascinante.
Aquí el inquieto
mar Caribe se vuelve tierno. Y más que arremeter constantemente contra
la orilla, el agua cristalina parece acariciar suavemente la arena.
Algunos expertos consideran que se trata de la playa más hermosa de
toda la isla de Santo Domingo, superior incluso a todas las del Este y
del Norte.
Desde cualquier ángulo que se contemple su paisaje, Bahía de las Águilas invita a quedarse.
Y
sin embargo, este lugar paradisíaco pertenece a una de las provincias
más pobres del país, con unos 23,800 habitantes, sin contar una gran
cantidad de haitianos, niños y adultos, que diariamente cruzan la
frontera en busca de comida. En Pedernales hay menos de dos mil
empleos disponibles, incluido el Ayuntamiento y los 450 de la zona
franca.
Más del 60% de los habitantes de la provincia vive en
la pobreza y de estos el 26.1% es indigente. Muchas familias no tienen
ni siquiera para cocinar una vez al día.
Codiciado por todos
Por
sus condiciones extraordinarias, este espacio es codiciado por grupos
de inversionistas nacionales y extranjeros que ven aquí un verdadero
tesoro; un lugar con un gran potencial para desarrollar un ambicioso
proyecto turístico, bien sean hoteles ecológicos o convencionales.
En
este sentido, no han faltado propuestas como las del Consorcio
Turístico Francés Mogador que, según anunció hace dos años el
secretario de Turismo, Felucho Jiménez, estaría interesado en construir
un conjunto de hoteles ecológicos en la costa de Pedernales, abarcando
la zona de Bahía de las Águilas, con una inversión global de unos U$600
millones, pero esto se quedó en anuncio.
Asimismo, empresarios canadienses y de otros países estarían interesados en invertir en la Bahía de las Águilas.
Inversionistas nacionales también estarían interesados en invertir en el lugar.
Negativo antecedente
De
Bahía de las Águilas se comenzó a hablar con más frecuencia desde que
Jaime Rodríguez Guzmán, siendo director del Instituto Agrario
Dominicano durante uno de los últimos gobiernos de Joaquín Balaguer,
intentó repartir estos terrenos entre “campesinos de la zona”, a pesar
de que tales tierras no tienen vocación agrícola, pues se trata de un
área rocosa, donde apenas crecen cactus y otras especies propias del
bosque seco.
Por este hecho el funcionario fue llevado a la
Justicia. A los tribunales también ha ido a parar más de una litis por
la propiedad de los terrenos.
La falta de transparencia ha sido
uno de los principales escollos para que Bahía de las Águilas logre
desarrollarse como destino turístico.
Mientras hoteleros, ecologistas, políticos y turistas teorizan sobre
el indiscutible potencial turístico de Bahía de las Águilas, el pueblo
de Pedernales ansía ver el inicio del tan anunciado despegue turístico
de la zona y con ello salir de la pobreza.
Unos y otros están contestes de que Bahía de las Águilas es sencillamente un hermoso tesoro por descubrir.
Ambientalistas
Los ecologistas advierten que
Bahía de las Águilas está dentro del Parque Nacional Jaragua y por
lo tanto es área protegida. Los ambientalistas favorecen hoteles que se
construyan fuera de allí, desde Cabo Rojo hasta Bucanyé.
Fuente: Eldia.com.do
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